LA VIDA QUE SE FUE

11.01.2021

Escrito por: L.M.P.

Armando creció con su mamá y su hermana, al poco tiempo su mamá encontró un hombre con quien decidió vivir. Él creció observando cómo su padrastro golpeaba a su mamá, la maltrataba no solo físicamente, también psicológicamente.

Cuando Armando creció se dedicó a trabajar para salir adelante y conoció una muchacha llamada Bella, una joven alta, de piel blanca, cabello castaño, trabajadora y muy sonriente.

Se enamoraron y al poco tiempo decidieron vivir juntos, tuvieron dos hijos, pero él cambió mucho con ella, la insultaba, le decía cosas hirientes, llegó al punto en donde ella se creyó todas las cosas que él le decía. Ya no sabía cómo complacerlo porque a él todo le molestaba.

Un día que estaban sentados comiendo, Bella le dijo a Armando que estaba embarazada, y molesto le contestó que lo abortara, que él no se iba a hacer cargo del bebé. Por el miedo que le tenía a él, Bella fue con alguien para que le diera unas pastillas para detener su embarazo.

Todo el tiempo Bella se sentía culpable por lo que había pasado, se sintió indefensa y no sabía qué hacer, sabía que sola no podría superar su amarga experiencia, la vida que se fue. Buscó apoyo en un lugar para mujeres que sufrían violencia, ahí le brindaron la ayuda que necesitaba.

Pasó cerca de un año o quizá más para que Bella pudiera recuperar su sonrisa, fue sanando poco a poco, y cuando se sintió bien con ella misma decidió irse de la ciudad donde vivía para comenzar de nuevo con sus hijos y ser feliz.

Armando regresó con su madre, siempre se sintió mal por lo que le hizo a Bella, la culpa tampoco lo dejaba vivir, así que también buscó ayuda psicológica, fueron varios años de terapia para entender que nunca más debía repetir la historia que él mismo vivió de niño, pasó un largo tiempo para perdonarse por el daño que ocasionó.