Desigualdad y brecha salarial, un largo camino por recorrer

Por: Abde Soto

La Constitución Mexicana establece expresamente la prohibición de todo tipo de discriminación y la igualdad jurídica entre la mujer y el hombre; aún más existe una Ley que específicamente garantiza la igualdad de género en el acceso a los derechos políticos, sociales y laborales.

Sin embargo, numerosas investigaciones han expuesto y visibilizado las condiciones de desventaja que por razones de género enfrentan las mujeres (INMUJERES, 2019)[1]. 

Uno de los ámbitos en el que más persiste esta desigualdad es en lo laboral, pues a medida que las mujeres se incorporan a la esfera productiva se hacen patentes las condiciones diferenciadas que muchas se ven obligadas a aceptar para ocuparse y generar un ingreso que les permita tener una mejor calidad de vida; esto, adicional a los esfuerzos exigidos para poder conciliar los roles productivos y reproductivos socialmente asignados.

Una clara manifestación de lo anterior es la brecha salarial que significa "la diferencia en la media de ingresos entre hombres y mujeres con relación a la media de ingresos de los hombres." (IMCO, 2015)[2]; esto debido entre otros muchos factores a que: los empleadores ejercen un trato menos favorable hacia el género femenino; a que una gran mayoría labora en sectores, como el sanitario o el educativo, que tienen salarios más bajos o en donde sus capacidades son infravaloradas; a la escasa presencia de liderazgo femenino; así como a las tradiciones y roles de género que obligan a trabajar tiempo parcial, para hacer compatible familia y trabajo.

¿Cómo se evidencia esta situación en México y en Coahuila? En lo que respecta al país, el primer trimestre de 2020 INEGI reportó que solo 45 % de las mujeres mayores de 15 años participan en el mercado laboral, aún más un 57% de las mujeres que trabajan están en la informalidad frente a un 32.4% de los hombres. Todo lo anterior da cuenta de la precarización del empleo femenino, así como de las condiciones de mayor vulnerabilidad que ellas enfrentan en el empleo y la economía.

Al revisar, los datos publicados por el INEGI (2020) [3] acerca del nivel salarial general para hombres y mujeres que laboran, es posible apreciar una marcada diferencia; así en el primer trimestre de 2020 una mujer trabajadora ingresaba en promedio 5 mil 328 pesos mensuales mientras que el hombre ganaba 6 mil 755 pesos en el mismo lapso, esto es un 26.7% menos, cifra en línea con lo documentado por CONAPRED[4] (2019) que indica que en el país, en promedio una mujer gana 34% menos que los hombres.

Si bien Coahuila se destaca por un clima laboral favorable, aún existen importantes brechas que cerrar para alcanzar la equidad entre hombres y mujeres. En este caso, al mes de marzo de 2020 una mujer ocupada gana en promedio 5 mil 440 pesos mensuales frente a 6 mil 716 pesos mensuales de un hombre, esto es un 23.5% menos; y en lo relativo a la informalidad, la tasa femenina alcanza el 38.96% comparada con un 32% de la masculina; otra vez las mujeres se quedan atrás.

Es importante resaltar que frente a todas estas disparidades en los indicadores, este artículo es sólo una muestra de la compleja problemática que las mujeres enfrentan para poder laborar o mantener sus trabajos, por lo que es necesario reflexionar sobre los obstáculos que impiden la participación de la mujer en igualdad de condiciones, para posteriormente pensar en impulsar políticas y medidas que generen oportunidades de empleo para todas las mujeres, pues de lo contrario la sociedad será la gran perdedora, al alejarse cada vez más de un crecimiento y bienestar plenos, por dejar de lado el talento y la capacidad femenina.


[1] INMUJERES (2016) Brecha salarial de género en México, disponible en  https://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/101271.pdf

[2] IMCO (2015). Brecha salarial de género vía OCDE, disponible en https://imco.org.mx/brecha-salarial-de-genero-via-ocde/

[3] Se utilizaron los datos proporcionados por la ENOE-INEGI al 3er trimestre de 2020 relativos a la mediana de horas trabajadas a la semana e ingreso (pesos) por hora trabajada para hombres y mujeres ocupados. Se usa la mediana por su mayor representatividad como medida de tendencia cuando la población es bastante heterogénea, tal como el caso de los ingresos. Disponible en www.inegi.org.mx

[4] CONAPRED (2019) El ámbito laboral, donde más se discrimina a las mujeres, boletín de prensa, disponible en https://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=boletin&id=1264&id_opcion=103&op=213